Cuando llegué a Tampico no pensaba lo que nos iba a suceder;

El lunes que arribé a Méjico, Mariela faltó a clases y la pasó todo el día en la cama conmigo;
Durmiendo, aclaro, porque el viaje fue largo;
Al día siguiente le pedí a Mariela que me acompañara y aunque se quejó porque decía que las conocía de vista, fuimos hasta la casa de la familia de Rafael Guillén, no el poeta español; A Paloma, la mujer que nos atendió y a su madre, le dejamos para su hermano famoso uno de mis libros, “Vale la pena ser argentino?”, con una carta de presentación y extensa dedicatoria; También a ellas les dejé un ejemplar; Me dijeron, con tristeza, que hacía mucho tiempo que no le veían;
Don Rafael cursó estudios en la escuela donde fue Mariela, sufre asma como ella, y de segundo nombre lleva puesto el mismo que yo: Sebastián;
Después se largó la lluvia y volvimos a la casa de avenida Hidalgo;
El sábado Mariela insistió y me llevó a las playas de Miramar, sobre el Golfo de Méjico; Doña Betty nos alcanzó en su van;

La playa estaba hermosa, el agua caliente, y el sol pegaba fuerte; Yo tomaba unos mates mientras la gorda se quejaba que yo pudiera tomar ese menjunje: Tú no entiendes nada, frijolera, y a todo le pones picante y picante; Ya, cállate; Entonces nos besamos;
Había mucha gente ese día, familias, noviecitos, Y Mariela se burlaba de mi camiseta de Central: Es re vieja, gordo, tu equipo encima anda mal; El Che era de Central, mensa; Ah, sí, pues, seguro; Seguro, según Osvaldo Ba…
Un hombre en cuclillas que me tapaba el sol nos interrumpió para preguntarme, ¿Es cierto que el Che era canaya?
No podía verle la cara; Entre el sol que me tapaba y me obnubilaba y su voz sensual, no podía entenderle: Pues sí, Osvaldo en una… Oye, gordo, me interrumpió Mariela, balbuceando; Vi al hombre de cuclillas esbozando una sonrisa mostrándome sus dientes, sus ojos color fuego y su mirada tornándose intimidante: Entonces vi en su mano izquierda, abriendo grande los ojos, mi libro de tapa fucsia;
Me puse de pie de un salto, mientras la gorda me abraza por detrás; Él se enderezó poniéndose también de pie, cruzó los brazos y pretendió sacar una pipa, creo, o eso imaginé después: Extendió su mano, y apretó con firmeza la mía; Todavía nervioso, le presenté a Mariela, y él la besó con dulzura en su mejilla;
A ver, dame de eso que toman ustedes los argentinos, a ver que sentía el Che;
Hablamos largas horas, me pareció, mientras el sol se escondía; De entrada nos solicitó que guardáramos silencio sobre este encuentro salvo que un hecho de extrema necesidad obligara a revelarlo; Hablamos de fútbol, del amor a distancia, de su lucha, de su prédica: Nos ofrecimos con la gorda a serle útil en lo que fuera;
Él no dijo nada, Solamente nos escuchó; Estaba avejentado, me pareció; Cansado, también; Entonces nos dijo que se iba, que se debía a su pueblo, y quería recorrer Tampico por última vez, porque en su ciudad empezó todo: Se maravilló de nosotros: Sonrió, mugiendo, del amor de los nacidos en la ciudad de los revolucionarios; Se marchaba, ya, cuando le di mi camiseta de Central; ‘La que sentía en su corazón el Che’; La aceptó, pero me corrigió, ‘El Che llevaba en su corazón, la causa de los pueblos’; me obsequió una pipa a cambio de la camiseta; y se marchó;
Volvimos de Miramar, que queda lejos, caminando, sin decirnos nada con Mariela; Asombrados por esa magia que habíamos vivido; Rafael Sebastián Guillén Vicente nos había permitido conocerlo, y estábamos, creo, los dos llorando;
Cuando llegamos a su casa y prendimos la tele, mientras los padres la retaban por habernos venido caminando desde tan lejos con los peligros que pudimos correr, yo miraba la tele
¡Ey!, gritó Marifer, la hermanita de Mariela, ¿Qué hace el Sub-Comandante dando una conferencia con la remera del equipo de tu novio?, le tironeaba de la playera a su hermana mayor; La gorda y yo nos miramos, nos abrazamos y dejamos de soñar;

¿¿Escuchando a ver como irá Central??
10 respuestas hasta el momento ↓
M!~ // Abril 23, 2008 a 3:12 am |
Tu libro es rosa, amor, y no te preocupes, que lo conoceremos
santiagodelrio // Abril 24, 2008 a 3:24 am |
Jua jua. No cambian!!!!
Uds están locos.
unikornio // Abril 24, 2008 a 5:11 am |
Discúlpeme usted, pero según fuentes consultadas y corroboradas y verificadisimas; “El Che no enarboló jamás nunk esa bandera con esos tonos”.
TENIENTE de CAPITÁN en Ríos y afines
saintterriens // Abril 24, 2008 a 12:29 pm |
Señorita Unikornio, deberé contarle la historia de Osvaldo Bayer que el relato parece querer contar a cada rato y lo interrumpen
Marcial Candioti // Abril 24, 2008 a 2:11 pm |
Interesante Post, lo que no entiendo es la foto de la derecha.
Saludos de Bob Marley
Abrazo
Marcial
unikornio // Abril 24, 2008 a 7:34 pm |
Dos frases: “sientan como propias cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo, que es la mayor virtud de un revolucionario” (El Che), y con la corrección q le hizo el Subcomandante, Sr. Calixto, aquella tarde: “El Che llevaba en su corazón, la causa de los pueblos”.
Digo; keda claro cual es la únik bandera enarbolada por nuestro Comandante Che Guevara.
Y gracias que así sea!
vulgaria // Abril 24, 2008 a 9:40 pm |
La primera frase está sacada del párrafo final donde se despide de sus hijitos y es la frase cabecera de saint tèrriéns;
En cuanto a lo segundo, It’s true, el Che era un revolucionario acérrimo, pero no le quitemos su condición de hombre, padre e hincha de central;
claudioscabuzzo // Abril 25, 2008 a 3:57 am |
Es una historia muy buena!!! El che es una figura inalcanzable ¿Puede alguno imitarlo?… ese mito de central lo acerca más a esta ciudad que lo vió nacer, y en la que vivió muy poco y jamás volvió. Era un gran hombre, pero resignó su condición de padre por sus ideales.
Felicitaciones por el post.
Campaña en nombre de Marcos; « Saintterriens // Abril 26, 2008 a 7:42 pm |
[...] más; Yo le pregunté si quería publicarlo, y enseguida se puso en campaña y lo publicó en la ciudad de Vulgaria, Lo leímos y nos gustó, disculpando la vanidad; Nos empezamos a preguntar: ¿Y qué si llegamos a [...]
MARTA // Mayo 5, 2008 a 12:53 am |
Se encontraron a Sombra el Guerrero
que maravilla!!
Cuanto deseo sentir su piel y un
beso en mi mejilla.!!!
saludos