Como dice el historiador Pérez-Reverte sobre el levantamiento anti napoleónico de 1808 en Madrid, El 2 de Mayo sólo fue un día terrible de cólera local. Una intifada de puñal, trabuco y macetazo; no un día de patria, nación y libertad;
Tras la Revolución Francesa de 1789, los borbones españoles no saben como resolver su situación con respecto a sus parientes galos; Al principio se pusieron de su lado, después se alinearían con los gobiernos emergentes;
Para el mayoritario pueblo español, era una afrenta al orgullo ibérico: Los franceses eran vistos como antirreligiosos y eso para un pueblo tan católico como el hispano sonaba a blasfemia;
España, gobernada por el pusilánime de Carlos IV, quien dejaba el mando en su ministro Manuel Godoy, quien a su vez, solía atender a la reina en su gabinete de descanso, chocaba entre sí con un problema de cien años;
A la muerte del último de los reyes asturianos en los albores del siglo XVIII, España queda sumida en una terrible guerra civil que involucra a todos los actores de Europa; Catalanes, vascos, navarros, lusitanos se van desprendiendo de la tutela madrileña, pero el rey de Francia, el aclamado LUIS XIV, impone a su sobrino-nieto, quien portará la corona española siendo francés pero llamándose Felipe;
Felipe, y con él los que le siguen provocan el afrancesamiento español; Se van generando grietas en la estructura social española, que aunque siguió identificada con sus reyes, empezó a querer la autonomía que notaba en los países hermanos; Reformas ‘liberales’ pero centralizantes van a chocar con el viejo espíritu de las comunas que forjaron al calor de la lucha contra el musulmán, el espíritu nacional;
Para 1800 España entra en crisis porque las grietas ya no se cubren con el viejo grito Viva el rey, abajo el mal gobierno; como culpando a los ministros reales de las torpezas absolutistas de los borbones: Pero algo peor viene a completar el cuadro;
Carlos IV se lleva muy mal con su hijo y pretendiente al trono, Fernando el delfín; En peleas de telenovela, se dicen de todo y el aliado que protegía a don Carlos y a su ministro Godoy, se regodea en su chonchera desde París: Napoleón Bonaparte;
En aras de estrujar el comercio marítimo de los ingleses, Napoleón ocupa a Lisboa, la eterna aliada británica, y de paso despliega tropas por toda España, esperando el desenlace de la telenovela, o apurarlo;
Fernando VII, asumiendo el rol de referente de las quejas del pueblo de Madrid contra Godoy, va a deponer a sus padres del trono español en marzo de 1808: el gentío lo aclama y lo denomina El Deseado; Pero Godoy, que era mal querido y malo para gobernar, tampoco era tan tonto: pidió el arbitrio de Napoleón en el cisma familiar;
El 5 de mayo de 1808, Napoleón reunió a los familiares borbones en BAYONA, y a cambio de buena guita, los reyes españoles (Carlos y Fernando) renunciaron a España; Eso provocó la ira de los españoles que pensaron, y todavía piensan, que el Emperador Francés los había secuestrado; Bonaparte pensaba dominar al mundo teniendo América Española de su lado, quebrando el control oceánico que tenía Inglaterra y realizando un pacto mundial con la emergente nación de los Estados Unidos: Todo le salió mal;
Pero aquel renunciamiento a la corona española y a sus colonias, por parte de Fernando VII, daba paso a la independencia de sus viejas pertenencias: Lo malo para los españoles, es que liberados de los franceses, lo fueron a buscar de nuevo para rey, y fue la peor desgracia que les pudo pasar;
1 respuesta hasta el momento ↓
valentina // Julio 1, 2008 a 9:26 pm |
muy fome