Fumaba el habano mirando al río Paraná pasando el MACRO, mirando, incluso, el busto feo de don Estanislao López en el parque Sunchales; Me sentía atrapado por una extraña melancolía irreversible; Ronald apareció de repente, como acostumbraba, pero más viejo, y cojeando de la pierna derecha y con bastón;
- Mirando el río que no cruzas, sonrió
Exhalé el humo con fuerza y apenas sonreí;
- Vengo por lo mismo que vengo casi todos los años en esta época;
Carraspeé con enojo, les diría y le dije:
- No
Ronald se sonrió con tristeza y resignación, se apoyó en la baranda que da a la barranca:
- López, observando al busto, ¿peleaste con él llamándote, cómo?
- Galván, me parece; Sí, Galván;
- ¿Y cuántos nombres más tendrás, antes de lamentarte lo que has vivido?
1 respuesta hasta el momento ↓
Felipillo // Enero 14, 2009 a 9:15 pm |
Pero joder tío, que abandonado tienes este blog, échale ganas chavalin y escribe algún coñazo de la puta hostia. Nada de guarradas ni de fotos de zorras, que luego los capullos se la machacan.